"It's been an omen. I shall become a moth!" (II)Ahora me entretengo fotografiando a los visitantes nocturnos. Ésta llegó ayer, mientras veía una
peli ya metido en la cama; un revoltijo golpeándose varias veces contra la pantalla, haciendo ese ruido seco tan simpático... poc, poc. De repente desapareció, y hoy, a la mañana, la descubro en el lugar donde seguramente ha pasado toda la noche, quieta como una estatua, insignificante y majestuosa.
Qué relación tan particular con la luz. He leído en algún sitio que su mecanismo de orientación se basa en seguir un punto que nunca se alcanza, nada menos que la luna. Paradójicamente, es sólo cuando un objetivo accesible interfiere -una farola, o mi pantalla- que pierden el rumbo. Igual ahora entiendo al poeta de las polillas, cuando dice eso de "Siempre la claridad viene del cielo;/ es un don: no se halla entre las cosas (...)".
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