No me molesta lo más mínimo estar solo. Llevo ya diez días aquí, diez días en los que mi contacto con otros ha estado siempre mediado por un mostrador, una placa de empleado o, en el mejor de los casos, la interfaz de un chat o una red social. Ningún problema; encantado de la vida, de hecho, siempre y cuando sea inevitable, o lógico, al menos. El problema es que a partir de mañana dejará de serlo. A partir de mañana se encenderá un pilotito en alguna esquina recóndita de mi irracionalidad y, si las cosas no van como deberían, comenzará el vértigo. ¿Esa señal de emergencia es lo que se supone me va a salvar la vida? ¿Por qué me importa tanto si, en realidad, no me importa? Buscar a la gente es pura vanidad. Encontrarla sin buscar es algo simplemente antinatural en mí.

Te va a ir genial. La sensación de estudiar lo que realmente quieres, de no tener obligaciones más allá de las de tu propia preferencia es maravillosa. Todos sabemos que te irá bien, incluso tú lo sabes, y tu tercera persona también. disfrútalo!
ResponderSuprimirGracias por esa confianza, y por los consejos y demás empujoncitos. Ojalá que sí. Ganas de ponerme y de hacerlo bien no me faltan... Un besazo!
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